Rendir homenaje a la ‘Federación Agraria Argentina’ al cumplirse el día 15 de agosto de 2011, el 99° Aniversario de su fundación
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Expte. 4065-D-2011 presentado el 16/08/2011

 

PROYECTO:

Rendir Homenaje a la Federación Agraria Argentina al cumplirse el 15 de Agosto del corriente año el 99º aniversario de su fundación y saludar las actividades que la misma lleva adelante durante este año en vísperas de la celebración de su centenario.

 


 

FUNDAMENTOS:

 

Rendimos homenaje en este proyecto de declaración a la Federación Agraria Argentina, entidad que nuclea y defiende desde hace casi un siglo a los pequeños y medianos productores agropecuarios y que con la coherencia ganada en esas luchas es la referencia más clara en el ámbito gremial del campo argentino.
Así, a punto de convertirse en centenaria, la FAA exhibe una cualidad que muy pocas entidades nacidas con el siglo pueden mostrar: ha mantenido su representatividad y actividad gremial durante todo el siglo veinte y lo que va del actual, sin arriar banderas y sobre todas las cosas sin confundir el sujeto social que representa.
Su nacimiento se inscribe en el año en que la vida agropecuaria sufre un cambio paradigmático. El año 1912 fue sin lugar a dudas un momento crucial en donde nada de lo que había de ocurrir iba a ser indiferente a esta. La historia del sector agropecuario tiene prácticamente la edad de la Nación. En la colonia había una escasa actividad productiva, reducida mayoritariamente a la ganadería necesaria para abastecer a la colonia y eventualmente Buenos Aires de productos cárnicos y cuero. La agricultura era escasa y los campos inmensos que se extendían hacia los tres puntos cardinales a los que miraba el puerto no eran más que grandes obstáculos para vincularse con las provincias.
Declarada la independencia, poco y nada de aquello iba a ser modificado: el latifundio que había nacido en la colonia, crecido y consolidado con la enfiteusis, Rosas y la Campaña del Desierto dominó prácticamente todo el siglo diecinueve, inmovilizando la capacidad productiva del país y esquivando ágilmente los intentos modernizadores del agro que declaraban -pero no concretaban- Sarmiento y Mitre.
La lucha de los chacareros y las protestas agrarias (que datan de fines del siglo XIX y comienzos del XX) llegarían a su punto álgido en 1912 con el Grito de Alcorta, la rebelión más importante del movimiento agrario argentino; un hecho que marcó la historia de los productores agropecuarios y de gran parte de los pueblos del país y dio origen a la Federación Agraria Argentina.
En los años 1910 y 1911 hubo una intensa sequía en toda la zona agrícola, lo que llevó las cuentas de los arrendatarios y medieros a una situación de asfixia extrema. Pero, paradójicamente, el detonante del Grito de Alcorta fue la formidable cosecha de 1912: los chacareros comprobaron que luego de pagar las deudas nada quedaba para ellos. Había que empezar la nueva campaña y no tenían forma de hacerlo sin someter a sus familias a una pobreza similar a aquélla de la que venían escapando. Además, existía la figura del subarrendador: era con ellos -y no con los dueños de la tierra- con quienes tenían que entenderse los productores. En realidad, entenderse era un decir, porque tenían la obligación de comprarles todo lo necesario para el consumo y la explotación del predio, venderles la producción; trillar y desgranar con máquinas de su propiedad, o la que ellos indicaran; asegurar las sementeras contra el granizo en la compañía que la firma comercial representara y otras imposiciones similares.
El 25 de junio de 1912 se realizó una asamblea en la Sociedad Italiana de Alcorta. La convocatoria había surgido de los campesinos de Alcorta, encabezados por Francisco Bulzani, quienes contaban con el aval de los párrocos de esa localidad y de la localidad vecina de Máximo Paz, los hermanos José y Pascual Netri y de los comerciantes de la zona. En la asamblea más de dos mil personas escuchaban las palabras iniciales de Francisco Bulzani, presidente de la comisión.
Los debates se sucedieron durante la mañana y la tarde, esencialmente acerca de un nuevo contrato de arrendamiento. El abogado Francisco Netri, hermano de los párrocos, tuvo un papel destacado en la asamblea debido a que asesoró a los campesinos en su redacción, cristalizando en la misma las siguientes condiciones básicas:
1 - Contrato escrito y por un plazo mínimo de cuatro años.
2 - Arrendamiento y aparcería. En el primer sistema, pagar un máximo de 25 pesos por cada cuadra y por año, con pagos semestrales. En aparcería, abonar el 25 por ciento de la producción puesta en parva y troje y como salga.
3- Absoluta libertad de trillar y desgranar con la máquina que el locatario disponga; vender, comprar asegurar las sementeras, donde más le convenga al agricultor.
4 - Derecho de disponer gratuitamente del 6 por ciento del área total de la tierra, destinada al pastoreo de los animales de trabajo y vacas lecheras.
5 - Suspensión inmediata de todo juicio de desalojo y formal compromiso de no tomar represalias por la actitud de resistencia de los agricultores en la presente emergencia.
Ante la manifiesta negativa de los locadores, que no contestaban las solicitudes, se declara la huelga por tiempo indeterminado. La primera comisión de huelga fue encabezada por Francisco Bulzani. A comienzos de julio se inicia un movimiento similar en Córdoba, y con el pasar de los días se van plegando localidades de todo el país, en un proceso que en pocos meses involucró a 100.000 agricultores a los que se sumaron sindicatos de trabajadores rurales y pequeños comerciantes.
A medida que se avanzó en la huelga, se fue consolidando en la organización de sus protagonistas, y tomó fuerza la idea de constituir una organización central de chacareros. Fue también Francisco Netri, su asesor letrado quien enfatizó que los chacareros debían "constituir su organización gremial autónoma". El 15 de agosto de 1912, en la Sociedad Italiana de Rosario, se realizó la asamblea constitutiva de la Federación Agraria Argentina. Como primer presidente fue elegido el socialista Antonio Noguera de Pergamino, al tiempo que se redactó un manifiesto para que la sociedad argentina conociera sus fines y propósitos, entre los cuales se destaca el artículo tercero: "La intransigencia no es posible ni aconsejable ante los intereses colectivos e individuales en pugna mucho más cuanto que afectan hondamente a la riqueza nacional en general y en particular a la de las regiones en disidencia"
No sólo en la figura de su primer presidente los socialistas participan de este movimiento. Es justamente a partir de una carta del Dr. Netri al diputado nacional Juan B. Justo que se genera un intercambio epistolar y de visitas que culmina con la presentación el 4 de agosto de 1913 de un proyecto de ley sobre indemnización a los arrendatarios por las mejoras en los campos.
Ante este avance organizativo y gremial de los agricultores, la respuesta de los terratenientes y las fuerzas represivas no se hizo esperar. En un acto realizado en la localidad de Firmat fueron asesinados los dirigentes agrarios anarquistas Francisco Mena y Eduardo Barros, mientras que en la ciudad de Rosario era asesinado Francisco Netri un 5 de octubre de 1916. A pesar del violento accionar de los terratenientes, los huelguistas fueron logrando cada vez más adhesiones. Al apoyo inicial de los anarquistas, socialistas, curas y pequeños comerciantes, fueron sumándose los profesionales y amplios sectores populares. Ante el temor de tener que afrontar grandes pérdidas económicas, los terratenientes fueron cediendo lentamente y hacia mediados de 1913 la inmensa mayoría de los arrendatarios habían logrado una importante rebaja de los arrendamientos. De todos modos, la oligarquía logró mantener cláusulas leoninas en los contratos, que imponían restricciones a la libertad de comprar y vender. Pero no iba a darse un paso atrás.
Si bien el Grito de Alcorta no logró modificar de raíz la estructura agraria, creó las condiciones para que los gobiernos populares que a partir de 1916 llegaron al poder, permitieran una gradual democratización de la propiedad y el acceso de miles de agricultores a su fracción de tierra que le dieron el paisaje a toda una región y fueron el motor del desarrollo y el progreso en el siglo XX de nuestro país.
Asimismo el movimiento agrario daría un nuevo salto cualitativo en su lucha, con una sucesión de actividades gremiales que culminaron en una gran marcha organizada por la FAA, la "Marcha sobre Buenos Aires", en 1921. El objetivo: apurar la sanción de la primera ley de arrendamientos, presentada por Justo y Repetto. Al poco tiempo se promulgaba con el número 11.170.
Sin embargo el problema es que todos los avances que se fueron generando en los distintos procesos democráticos tuvieron profundos retrocesos mayores aún que esos avances, en los períodos de dictadura militar.
Entre las leyes mas importantes a destacar están las siguientes:
-Ley 11170 de 1921: Régimen Legal de arrendamientos agrícolas. Gobierno de Hipólito Yrigoyen.
-Ley 13246 de 1948: Régimen de arrendamientos y aparcerías rurales. Gobierno de Juan Domingo Perón.
-Ley 14451 1958: Prorroga de arrendamientos y aparcerías rurales. Gobierno de Frondizi.
Es que todos estos avances fueron morotizados por la lucha de los chacareros organizados.
La conciencia de los productores en relación a la validez de sus reclamos fue los llevó a organizarse gremialmente. Y esa conciencia que se correspondía con un accionar concreto, no se ha detenido hasta el día de hoy a pesar de la erosión del tejido social del medio rural que ha significado el actual modelo productivo.
La deserción de aquellos actores sociales, que de ser pequeños productores pasaron a ser pequeños rentistas, y la práctica habitual de los grandes grupos concentrados de tercerizar las tareas a través de contratistas, ha profundizado el proceso de desplazamiento de pequeños y medianos productores al punto de encontrarnos con un sistema productivo de "agricultura sin agricultores", que trae también como correlato la disolución del tejido social rural, con graves consecuencias de desplazamiento demográfico y crisis de comunidades del interior.
Hace décadas que nuestro país viene padeciendo las consecuencias de un modelo de concentración económica y poblacional, con una clara desigualdad económica cada vez más notoria en los grandes polos urbanos, y con localidades rurales "en extinción".
En esta lucha, la FAA ha sido y es una organización gremial protagonista, ya sea desde las mujeres federadas, desde la juventud federada, desde el posicionamiento de sus líderes o desde todos sus militantes; que tienen como objetivo un cambio de las políticas públicas para el sector para tener como correlato una "agricultura con agricultores", honrando las banderas que se levantaron aquel 25 de junio de 1912.
Por todo lo expuesto es que interesamos a esta Cámara la aprobación del presente Proyecto de Declaración.



FIRMANTES:
Autor: Viale, Lisandro

Coautores:
Forte, Ulises
Barrios, Miguel
Orsolini, Pablo
Milman, Gerardo
Cortina, Roy



GIRO A COMISIONES:
Labor Parlamentaria
 
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