P. 131°. 3° Sesión Ordinaria (especial). 24-4-2013 en la que se trató la reforma judicial. Imprimir
Lunes, 13 de Mayo de 2013 21:35
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Sesión del 24-4-2012 

Sr. Forte.- Señora presidenta: solicito que con su voluntad democrática brinde igualdad de condiciones para todos en el uso del tiempo. (Aplausos.)

 

Sra. Presidenta (Abdala de Matarazzo).- Sabemos que por reglamento les corresponden 7 minutos...

 

 

- Varios señores diputados hablan a la vez.

 

Sra. Presidenta (Abdala de Matarazzo).- ¡Por favor, señores diputados, estoy hablando, respétenme un poco! Sr. Forte.- Pare el reloj para contestarme, señora presidenta.

 

Sra. Presidenta (Abdala de Matarazzo).- El señor presidente pidió por favor que trataran de utilizar cinco minutos, si es posible, pero que si no les alcanzaban los cinco minutos, disponían de los otros dos minutos más, tal como estamos haciendo.

Quédese tranquilo, señor diputado, que va a tener los siete minutos para hablar.

Sr. Forte.- Le agradezco, señora presidenta.

Habiendo superado esta breve y amable discusión que hemos tenido...

Sra. Presidenta (Abdala de Matarazzo).- Yo no la considero una discusión, sino una aclaración. (Aplausos.)

 

Sr. Forte.- Señora presidenta: habiendo superado esa hermosa discusión, quisiera señalar que este debate me hace pensar que, en efecto, al Congreso lo han convertido en una escribanía. Sin embargo, como los escribanos leen y este es un tratamiento exprés, parece nada más que una certificación de firmas. (Risas.)

Hemos escuchado muchos discursos en los que se habló de democracia, de participación, de respetar la voluntad popular, etcétera. Sin embargo, esto me recuerda mucho más a algo que un siniestro personaje de la historia le decía a otro personaje aun más siniestro: “Miente, miente, que algo quedará”.

Estamos muy lejos de respetar las voluntades. Es muy grave lo que está ocurriendo; es muy grave que se estén aprobando leyes tan importantes sin diálogo, a las corridas y con un tratamiento exprés. Es muy grave que se quiera politizar la Justicia, y mucho más lo es que se la quiera partidizar.

Mucho más grave es que, estando en democracia, una sola persona quiera concentrar el Poder Judicial, el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. Cuando una sola persona aglutina todos los poderes, sea de este gobierno o de cualquiera que viniere, sólo la podemos comparar con Videla o con Galtieri. No podemos hacer otra comparación en democracia.

 

- Manifestaciones en las galerías.

 

Sr. Forte.- El poder absoluto se busca simplemente para obtener impunidad, para tapar todo. Es mentira lo que aquí se ha dicho en el sentido de que se está fomentando el bipartidismo; lo que se está fomentando es el partido único, y con ello sólo se pretende lograr amnistía e impunidad. Con el partido único sólo se logra que los Lázaros pongan unos kilos menos en el chasis para llegar a la recta final.

No hemos venido aquí a garantizar la impunidad. Como decía el señor diputado Negri, con esto de incorporar tantos temas con tratamiento exprés, además de lograr un Estado faccioso -en lugar de un Estado participativo, democrático y republicano-, se pretende tapar con las manos el problema de los inundados, de la inflación, de la inseguridad y de la droga, que se está comiendo a nuestros pibes.

Nos están llevando al ocultamiento total de esas cuestiones; no les alcanza con el poder absoluto. Es cierto lo que dijeron en el sentido de que van por más: van por la impunidad y por la amnistía.

Es lógico que los diputados del oficialismo voten las propuestas del Poder Ejecutivo e, incluso, que lo hagan los integrantes de bloques adictos, porque a la patria financiera le va bárbaro. Pero les pido a los bloques aliados de partidos provinciales que tengan en cuenta que con esto están firmando su certificado de defunción como fuerzas políticas. Les va a pasar lo mismo que le pasó a Menem con la Ucedé, que se la chupó por derecha.

Les pido que respetemos las voluntades populares. El 54 por ciento da legitimidad, no impunidad. Y por supuesto, pido que respetemos la voluntad de la gente y miremos a la gente en la calle, porque hay antecedentes. En efecto, las movilizaciones populares dieron vuelta las mayorías automáticas en este Congreso allá por el año 2008, y no estamos muy lejos, señora presidenta. Nos sentimos orgullosos de eso. No nos avergüenza salir a la calle y no nos comemos los falsos discursos, porque resulta que cuando nosotros salimos a la calle nos acusan de golpistas y las consignas son “más democracia, más libertad, menos injusticia y menos impunidad”. Pero cuando ustedes salieron a la calle la consigna era “Que se vayan todos”. Eso sí es destituyente. Eso sí es golpismo.

- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Forte.- Por eso, como decía Raúl Alfonsín, es de fascistas no escuchar al orador. ¡A mí me respetan! ¡Estamos en un Estado republicano, no faccioso!

Sra. Herrera.- ¡Ustedes no pueden acusar a nadie de fascismo!

Sr. Forte.- ¡Por eso también te va a condenar la historia. No te hagás problema: vos venís del riñón menemista! ¡Eso demuestra que esta es la continuidad de los noventa y que se cambió el collar pero el perro es el mismo!

- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Forte.- Estoy convencido de que no vamos a matar a la República. No vamos a convalidar semejante acto de atropello a la independencia de poderes. No vamos a convalidar el poder absoluto en una sola persona. No vamos a convalidar a un gobierno que está pensando más en el 2015 que en otra cosa, porque acá estamos frente a un certificado de impunidad.

Para ser respetuosos de los horarios –creo que me van a sobrar dos minutos‑ quiero terminar diciendo que nunca vivimos semejante atropello en democracia. La verdad es que tenemos una deuda pendiente con el pueblo argentino, con la Constitución y la democracia. Parece mentira que después de treinta años…

 

Sr. Pietragalla Corti.- ¡Callate!

 

Sr. Forte.- ¡No me callo nada! ¡Respetame, caradura! ¡Yo te respeté!

 

Sra. Presidenta (Abdala de Matarazzo).- ¡Silencio, por favor!

 

Sr. Forte.- ¡Señora presidenta: que me respete! ¡Acá somos todos iguales. A mí no me trajo un repollo; también me trajeron los votos! ¡Así que me respetas, hermano!

Que pida la palabra para hablar. Si es político, que hable. Si es personal, que no hable, por favor.(Aplausos.)

Señora presidenta: disculpe el exabrupto pero la verdad es que me revienta que no me respeten.

Decía que en democracia nunca vimos semejante atropello y barbaridad. Leyendo el contenido de esta ley que apunta hacia el poder absoluto quiero decir que esto solamente es comparable con el decreto ley de la junta militar sobre autoamnistía que fue derogado por el expresidente Alfonsín. (Aplausos.)

- Varios señores diputados hablan a la vez.